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Finca La Perla en Mayagüez

Escrito por PRoduce | Aug 20, 2020 7:00:00 PM

¿Sabía usted que en Mayagüez se produce café? Eso es así: el café puertorriqueño no solo viene de Adjuntas, Jayuya y los pueblos de la cordillera. También viene de la Sultana del Oeste. De eso se ha ocupado la Finca La Perla.

Luis Ángel Curbelo Rodríguez, editor del periódico agrícola Agrotemas de Puerto Rico —que por 31 años ha circulado en toda la isla—, junto a su esposa y socia, Hilda Santiago, consiguieron esta finca y empezaron a sembrar café hace 24 años. 

Hoy día cuentan con unas 55,000 plantas de café de variedades como el típica, el caturra, el limaní frontón y catuaí, que se utilizan como unidad completa o en diferentes mezclas. Tienen además un “coffee shop” en la finca para vender café a las personas que los visitan. Y entre sus otros cultivos figuran las limas Tahití, las chinas mandarinas y el cacao.  

La Finca La Perla está ubicada en el barrio Bateyes, y es en honor del barrio que nombraron su principal producto: Café Bateyes.


Una bolsa de café tostado de Finca La Perla en Mayagüez

Un proceso asistido por la naturaleza

Explica Luis que el periodo de cosecha va desde agosto hasta diciembre o enero. En esa época, “empezamos recogiendo café a las 6:30 a.m., se procesa el mismo día, se despulpa, se lava y se lleva a secar en las mesas de secamiento”. 

Cabe destacar que el café se recoge maduro y se lava con agua de manantial. “El agua de los manantiales de Mayagüez es un agua bien pura. Tenemos tres manantiales, el río Yagüez al sur y dos quebradas que conforman la finca y la hacen como una península”.

Este café lavado por manantiales es luego secado al sol. “Tan pronto se saca el café del área de secamiento al sol, se lleva a la torrefacción. Aquí se pela el café, se lleva al tueste y después se empaca. La torrefacción es donde se pela, se tuesta y se empaca”. 


Luis en plena recogida de café

Café de altura

“Fuimos los primeros en anotar en la etiqueta las notas de sabor que tiene el café. Tiene notas de almendra y chocolate, y algún varietal tiene notas cítricas. Eso fue confirmado por catadores de café expertos de Coffee Chemistry en Los Ángeles”, señala Luis. 

Además del Café Bateyes, “tenemos marcas privadas como la que tenemos con PRoduce. A PRoduce le damos un café superior, especial, con todos los atributos que te mencioné”.


Luis remueve el café en las mesas

El café ya seco

Además de café, ¡pájaros!

Nos cuenta Luis que "la finca alberga 35 especies de aves y sirve de avistamiento de aves por la gran diversidad que tenemos. Somos un ‘bird watching farm’. Obviamente, porque estamos cerca del bosque de Maricao y otros bosques menores. También tenemos nuestro bosque privado”. 


Vista de la finca La Perla en Mayagüez

El COVID-19 y el café

Los cafeteros sabrán si están tomando más café que antes; lo que es indudable es que lo están tomando en casa. Dice Luis: “No nos ha afectado porque la gente ha bebido más café en el encierro que antes. No están los ‘coffee shops’, así que la gente está comprando el café para llevárselo a su casa. Inclusive, estamos enviando café a Washington D.C., Texas y Nueva York”.

Sobre los trabajos en la finca, La Perla ha hecho ajustes: “Nosotros tenemos un protocolo en la finca. Cada empleado guarda la distancia de trabajo, ellos están la mitad del día trabajando”. 

En el contexto actual, Luis reconoce el aporte de plataformas como PRoduce: “Tienes empresas como PRoduce que aparte de estar llevándoles productos a las personas en su casa, es un recurso que el país necesita y está a la orden de la gente que guarda el encierro. El agricultor, a través de un medio como PRoduce, llega a más gente. Hay que apoyar compañías así, que están apoyando a los agricultores de Puerto Rico, porque si no, el producto se queda en la finca y no beneficia a nadie”. 


Café listo para ser empacado para PRoduce!

Un mensaje de la Perla del Oeste

Luis concluye con un mensaje claro: “Sin agricultura, no hay comida. No hay salud. Mientras nosotros tengamos agricultura, tenemos muchas posibilidades de sobrevivir a cualquier evento catastrófico que nos enfrentemos. Los agricultores siguen trabajando y buscando maneras de llevarle la comida a la gente durante la pandemia para que el puertorriqueño que está protegiéndose no tenga que salir. El agricultor es parte de la línea primaria de ayuda para la gente que está en su casa”. 

Y cierra apuntando a una nota positiva de esta experiencia: “Ha sido un despertar de la importancia de la agricultura en una isla como nosotros. Eso me inspira a seguir produciendo”. 


Semilla de café rebosante de vida en Finca La Perla